
Cuando nuestra conciencia se libera de la necesidad
de obtener resultados inmediatos y nos damos
cuenta de la importancia de estar atentos al proceso
que cada situaciòn recorre, podemos estar tranquilos.
La actitud tranquila emerge a partir de nuestro anclaje
en la Sabiduría Interna que viene del Alma y nos concede
dones maravillosos: un discurso consciente y sin palabras
superfluas, la certeza de que hasta la más turbulenta
tempestad pasa, así como se callan las dudas en un
corazòn tranquilo.
CONSEJO ANGELICO: Practica la presencia de tu Alma en el centro de tu
corazòn. Siente la calma que viene de un contacto
con el Ser màs profundo.